AUTISMO

15 05 2008

    El autismo, la deficiencia psíquica más desconocida

Diversos actos benéficos se realizan para ayudar a las familias de los afectados

    

     El funcionamiento del cerebro es aún una incógnita para muchos y el origen de las enfermedades relacionadas con él no lo es menos. En la actualidad existen muchas patologías psíquicas que provocan una gran concienciación social, como por ejemplo el síndrome de Down. Sin embargo hay otras que no suscitan tanta movilización por el propio desconocimiento. Este es el caso del autismo, una discapacidad, como afirma Isabel Moreno, madre de un niño autista, “muy grave, que afecta a tres áreas muy importantes: la social, la comunicativa y la imaginativa, además de tener estas personas asociado un cierto retraso mental”.

     

          La naturaleza del autismo imposibilita que se pueda llevar una vida normal, puesto que, entre sus rasgos más significativos se encuentra el aislamiento social de la persona e incluso el desarrollo de la facultad de hablar, haciendo que por ejemplo un niño de doce años con autismo severo no pueda ni siquiera poder pedir un vaso de agua. A pesar de esto se ha demostrado que, a pesar de ser más frecuente en la población infantil que enfermedades como el cáncer, la diabetes o la espina bífida, las características de los autistas, que no tienen rasgos faciales que los identifiquen como los que padecen síndrome de Down, hacen que pasen desapercibidos en la sociedad y que también sean menos tolerados

  

         Las características de esta patología y la manera  en que afecta a las personas que lo padecen ha propiciado que se creen asociaciones sin ánimo de lucro, como Autismo Sevilla que nació en 1997 con el objetivo de cubrir las necesidades tanto de los propios autistas como de sus familias, ya que son estos colectivos los que solicitan ayuda. Aparte de este asesoramiento la asociación ofrece cursos de formación para profesionales que traten con estas personas. Una de las iniciativas más llamativas es la elaboración cada año de un calendario donde futbolistas de diferentes equipos  se retratan con niños autistas para así recaudar fondos para esta causa, a la que también contribuye la celebración de una gala en el club de golf, que suele contar con la colaboración desinteresada de artistas como Los Morancos, José Manuel Soto o el grupo Siempre Así. Con ello se pretende prestar ayuda para sobrellevar en la medida de lo posible una patología que requiere, según Moreno, “de una continua atención por parte de la gente que cuida a las personas que padecen autismo ya que se necesita que estén constantemente dirigidas y tener una rutina adaptada a sus necesidades”

 

       A pesar del apoyo recibido las familias con miembros autistas no lo consideran suficiente puesto que, como afirma Moreno, “las administraciones deberían de apoyar a asociaciones como la nuestra de una manera más consistente puesto que la labor que realizan supone un gran esfuerzo que no debería caer en saco roto”. Con esto se refleja el empeño de los familiares de un colectivo que necesita de ayuda para salir adelante, puesto que detrás de un rostro infantil se encuentra una persona que sufre por no poder expresarse como debiera.